ESPECIAL DÍA MUNDIAL DEL ALZHEIMER Murcia se adelanta al Alzheimer: Afade estrena en la Región uno de los primeros programas de España para actuar antes de que aparezcan los síntomas

Con motivo del Día Mundial del Alzheimer, que se conmemora este lunes 21 de septiembre, Afade, Asociación de Familiares de Enfermos de Alzheimer y otras Demencias de la Región de Murcia ha presentado esta semana sus primeros servicios asistenciales de salud cerebral. Son el rostro visible de un programa —AFADE Salud Cerebral— que, amparado en un convenio con la Consejería de Salud, aspira a convertir a Murcia en un nodo de referencia nacional e internacional en la revención del deterioro cognitivo antes de que la enfermedad dé la cara.

Cada 21 de septiembre, desde 1994, el mundo se detiene un momento a hablar de Alzheimer. La fecha, proclamada por la Organización Mundial de la Salud e impulsada por Alzheimer’s Disease International, nació para promover la concienciación sobre la enfermedad a nivel global. Pero este año, en la Región de Murcia, el día llega con una novedad concreta de la mano de Afade: por primera vez, existe aquí un dispositivo pensado no para quien ya tiene síntomas, sino para quien todavía no los tiene.

Una enfermedad que crece más rápido que la respuesta asistencial

Las cifras explican la urgencia. Según los datos que la Organización Mundial de la Salud mantiene actualizados, más de 55 millones de personas viven con demencia en el mundo, con cerca de 10 millones de casos nuevos cada año, y esa cifra está llamada a alcanzar los 78 millones en 2030 y a superar los 139 millones en 2050. El Alzheimer, la forma más común de todas ellas, está detrás de entre el 60% y el 70% de esos casos.

En España, la fotografía se repite a escala nacional: cerca de un millón de personas viven hoy con demencia —en torno al 2% de la población—, entre un 30% y un 40% de los casos permanece sin diagnosticar, y las proyecciones sitúan la cifra próxima a 1,8 millones en 2050, según los datos que maneja la Sociedad Española de Neurología junto con la Fundación del Cerebro.

Y en la Región, el mapa es todavía más nítido. De acuerdo con las estimaciones que la propia Consejería de Salud ha difundido, unas 55.000 personas presentan en Murcia algún grado de deterioro cognitivo, de las cuales unas 38.500 padecen la enfermedad de Alzheimer. Frente a esa cifra, las unidades de demencias del Servicio Murciano de Salud —en el Virgen de la Arrixaca y el Virgen del Rosell— hacen seguimiento a algo más de 3.400 pacientes al año. La distancia entre ambas cifras no es un vacío estadístico: es, literalmente, el espacio en el que la enfermedad avanza sin que ningún dispositivo la vea llegar.

El coste, además, no es solo humano. Según los cálculos publicados, cada paciente cuesta a España entre 27.000 y 37.000 euros al año, y hasta el 87% de esa factura recae directamente en las familias, en forma de cuidados informales, renuncias laborales y gastos que ningún seguro cubre.

El impacto agregado nacional supera los 31.000 millones de euros anuales; trasladado a la población murciana —y siempre como una estimación de orden de magnitud, no como una cifra oficial—, la carga rondaría los 1.000 millones de euros al año en la Región.

El cambio de paradigma: de tratar síntomas a actuar antes de que existan

Durante décadas, la respuesta al Alzheimer ha llegado casi siempre en el mismo punto: cuando el paciente o su familia ya perciben un problema y acuden a una consulta. Es tarde. Hoy la evidencia científica más sólida apunta en una dirección distinta, y ese giro es la clave de todo lo que ocurre en Murcia esta semana.

El punto de referencia es la Comisión Lancet, el organismo internacional de expertos que en 2024 actualizó su análisis sobre prevención de la demencia. Según su informe, liderado por la profesora Gill Livingston y publicado en julio de ese año, hasta el 45% de los casos de demencia podrían prevenirse o retrasarse actuando sobre 14 factores de riesgo modificables a lo largo de la vida —entre ellos la hipertensión, la obesidad, el sedentarismo, el tabaquismo, la pérdida auditiva no tratada, el aislamiento social, la diabetes o la depresión—, a los que en esta última revisión se sumaron el colesterol LDL elevado y la pérdida de visión no corregida.

Hay un dato que resume mejor que cualquier otro por qué merece la pena actuar pronto: dado que la prevalencia de la demencia se duplica cada cinco años a partir de los 70, retrasar cinco años la edad media de aparición de la enfermedad reduciría a la mitad el número total de casos. No hace falta curar el Alzheimer para transformar su impacto social: basta con retrasarlo.

Que esto es posible, y no solo una hipótesis teórica, lo demostró el ensayo FINGER, publicado en The Lancet en 2015: una intervención multidominio de dos años —ejercicio, dieta, entrenamiento cognitivo y control de factores vasculares— en personas mayores en riesgo logró una mejora cognitiva global un 25% superior a la del grupo de control, con beneficios especialmente marcados en función ejecutiva y velocidad de procesamiento. Aquel ensayo finlandés dio origen a la red internacional WW-FINGERS, hoy el referente mundial en prevención multidominio del deterioro cognitivo.

El problema es que casi todos los dispositivos preventivos existentes —incluidos los que ya funcionan en la Región— actúan sobre población mayor, con queja cognitiva ya establecida. Es decir, cuando la ventana de mayor retorno preventivo se ha cerrado. Entre los 40 y los 65 años, la franja en la que los factores de riesgo son todavía plenamente modificables y en la que empiezan los cambios fisiopatológicos que se manifestarán clínicamente dos o tres décadas más tarde, no existe hoy en la Región ningún dispositivo asistencial que valore de forma sistemática ese riesgo. Ese es exactamente el vacío que Afade empieza a ocupar.

La respuesta: un convenio, un programa y la aspiración de ser referente nacional

La Consejería de Salud y AFADE —la Asociación de familiares de Alzheimer y otras Demencias de la Región de Murcia, entidad sin ánimo de lucro con décadas de trayectoria y equipo técnico especializado — mantienen desde febrero de 2026 un convenio de colaboración de cuatro años, prorrogable por otros cuatro, cuyo objeto es contribuir a la prevención, la atención integral y la investigación en salud cerebral a lo largo de todo el ciclo vital.

Al amparo de ese convenio nace AFADE Salud Cerebral: dirigido específicamente a personas de 40 a 65 años, cognitivamente sanas, en fase preclínica y asintomática, con factores de riesgo modificables o con una simple queja cognitiva subjetiva. Es, según reivindica la propia entidad, uno de los primeros programas de España diseñados específicamente para actuar sobre esa ventana de oportunidad que la ciencia identifica como la de mayor rentabilidad preventiva.

La ambición no se agota en la asistencia directa. Uno de los cinco objetivos explícitos del convenio es desarrollar en Murcia un nodo demostrador de Brain Health Services —servicios de salud cerebral— que sirva de referente nacional e internacional: un espacio donde generar, con datos regionales propios, la evidencia que permita a otros territorios replicar el modelo. AFADE insiste en dejar claro que la autoría y la metodología del programa —protocolos, instrumentos de estratificación del riesgo y cuestionario propio de salud cerebral— son suyas, diseñadas con un rigor alineado con las principales referencias internacionales: las directrices de la Organización Mundial de la Salud para los servicios de salud cerebral, la Comisión Lancet y el modelo FINGER.

Dos servicios pioneros, con valoración de biomarcadores de nueva generación
La traducción más tangible de todo esto llegó esta misma semana, el pasado viernes 18 de septiembre, con la presentación oficial de los primeros servicios asistenciales de salud cerebral de la Región: uno en Quirónsalud y otro en Viamed San José, en Alcantarilla. En ambos casos, los hospitales aportan la infraestructura y el soporte clínico, mientras que AFADE dirige el programa con su propia metodología y conserva la titularidad intelectual del modelo.

Estos servicios ofrecen una valoración integral del riesgo de deterioro cognitivo que combina pruebas validadas internacionalmente, cuestionarios de estratificación por niveles y, de manera general, el uso de biomarcadores de nueva generación como parte del protocolo de detección precoz —una de las líneas con mayor proyección científica en la última década para anticipar, mucho antes de la aparición de síntomas, los procesos que subyacen al deterioro cognitivo—. A partir de esa valoración, cada persona recibe un plan preventivo ersonalizado y un seguimiento longitudinal, siempre respetando que el diagnóstico clínico sigue siendo competencia exclusiva del
sistema sanitario: el programa suma capacidad de detección temprana, pero no duplica ni sustituye ninguna estructura asistencial pública.

La prevención también se enseña: de las aulas al tejido empresarial
AFADE sostiene que la prevención del deterioro cognitivo es una tarea de todo el curso vital, y por eso ha desarrollado una línea educativa que va mucho más allá de la consulta clínica. En marcha están ya la formación en institutos y ciclos de Formación Profesional de la Región, la colaboración con estudiantes universitarios —que realizan prácticas y voluntariado en disciplinas como psicología, fisioterapia, enfermería o terapia ocupacional— y un programa de educación sociosanitaria dirigido también al tejido empresarial, con el objetivo de que la salud cerebral y los hábitos de vida saludable se incorporen igualmente al entorno laboral, no solo al ámbito escolar o sanitario.

Como desarrollo singular dentro de esta línea, AFADE tiene ya en marcha un piloto internacional de educación en salud cerebral en Educación Secundaria Obligatoria, que conecta institutos de la Región con centros educativos de otros países europeos. Su objetivo es doble: evaluar si el programa educativo murciano es transferible a otros contextos y generar evidencia comparada sobre alfabetización en salud cerebral entre adolescentes, un grupo en el que fijar hábitos protectores —actividad física, sueño, salud auditiva, vínculos sociales— tiene, según la evidencia disponible, un efecto que se proyecta décadas hacia delante.

Investigación propia y proyección europea
Junto a la vertiente asistencial y la educativa, AFADE impulsa una línea de investigación propia orientada a generar conocimiento regional sobre la prevalencia de los factores de riesgo modificables en la población de 40 a 65 años y sobre la viabilidad de valorarlos de forma
sistemática. Esta línea se desarrolla en colaboración con universidades de la Región —entre ellas la Universidad Católica San Antonio de Murcia— y bajo el marco regulatorio que rige toda investigación biomédica en España, y AFADE explora activamente vías de financiación competitiva, tanto regionales como estatales y europeas, para consolidarla en los próximos años.

Esa vocación investigadora tiene ya proyección internacional. En junio de 2026, AFADE firmó un convenio con la Fundación Pasqual Maragall para la Investigación sobre el Alzheimer y Enfermedades Neurodegenerativas Relacionadas —entidad de referencia en España y promotora
del Barcelonaβeta Brain Research Center—, orientado a aumentar la visibilidad internacional de las investigaciones de las asociaciones de Alzheimer. Gracias a ese acuerdo, AFADE ha sido seleccionada para representar su modelo en la Alzheimer Europe Conference, que se celebrará en Dublín en octubre de 2026.

Todo ello, según defiende la propia asociación, con una premisa que atraviesa cada línea del programa: complementar al sistema público sin sustituirlo ni generarle coste. AFADE aporta metodología, equipo técnico y alianzas científicas; el sistema sanitario conserva, en todo
momento, la competencia clínica y diagnóstica.

Lo que viene
Desarrollo del programa en tres fases hasta 2029: una primera de posicionamiento —en la que se encuentra ahora, con la firma de convenios y la apertura de los servicios asistenciales—, una segunda de consolidación de los distintos ámbitos de actuación con indicadores de impacto, y una tercera en la que, con datos ya generados por el propio programa, se decidirá la escala futura del modelo en la Región.

Si los resultados respaldan lo iniciado esta semana, la Región de Murcia dispondrá en los próximos años de una base empírica propia —algo que hoy no tiene ningún territorio español en este terreno concreto— para decidir si la prevención del deterioro cognitivo en fase preclínica merece convertirse en una función estable del sistema de salud. El Día Mundial del Alzheimer de este año, en Murcia, no llega solo con un lazo o una jornada de sensibilización. Llega con un servicio nuevo, un plazo y una pregunta abierta para los próximos años.

 


EL ALZHEIMER EN CIFRAS


  • Mundo: más de 55 millones de personas con demencia; 78 millones en 2030; 139 millones en 2050 (OMS).
  • España: cerca de 1 millón de personas con demencia (~2% de la población); 30-40% sin diagnosticar; 1,8 millones estimados en 2050 (Sociedad Española de Neurología / Fundación del Cerebro).
  • Región de Murcia: ~55.000 personas con deterioro cognitivo; ~38.500 con Alzheimer; solo 3.400 en seguimiento por las unidades de demencias del SMS (estimaciones de la Consejería de Salud).
  • Prevención: hasta el 45% de los casos, potencialmente prevenibles o postergables actuando sobre 14 factores de riesgo modificables (Comisión Lancet, 2024).

 


 

Fuentes: Organización Mundial de la Salud · Comisión Lancet sobre prevención, intervención y cuidado de la demencia (Livingston et
al., 2024) · Ensayo FINGER (Ngandu et al., The Lancet, 2015) · Sociedad Española de Neurología y Fundación del Cerebro · Alzheimer
Europe · Consejería de Salud de la Región de Murcia · Instituto Murciano de Acción Social.

 

María Clavel Claver
Directora de Afade Salud Cerebral

 

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